Es innegable que en España la situación es terrorífica y por mucho que intentemos ver el vaso medio vacío el contenido sigue siendo turbio. El problema que además de la situación nos faltan datos reales para poder entender lo que nos espera y si bien un parte sostiene que lo peor ha pasado las cifras macroeconómicas son aterradoras. Por supuesto no poseo todos los datos pero si que puedo atreverme a ofrecer mi opinión del sentido común.
La economía:
Nuestra economía se basa rigurosamente en el consumo. Esto indica que si se genera consumo, las empresas producen, al reducir generan empleo (i de paso sea dicho pagan impuesto), los empleados reciben un sueldo por su trabajo que emplearán para consumir. Es bastante evidente que el sistema se retroalimente y que digamos lo que digamos nuestra economía depende del consumo. Tanto es así que todos se han esforzado para que el consumo no parar y permitiendo a los consumidores adquirir bienes caros no disponiendo del dinero (¿Se llaman estos créditos quizás?) Desde siempre la mayoría de los créditos los erogaban lo bancos y en los últimos años anteriores a la crisis con cierta ligereza. Ahora resulta que los bancos no dan crédito y si alguien tiene alguno se ponen muy estrictos para cobrarlo o extinguirlo. Al no dar crédito la gente dispone de mono posibilidad de consumir. Al contraerse el consumo las empresas reducen la producción cosa que afecta a la plantilla. Si la plantilla va al paro, se reduce aun más la capacidad de consumo que a su vez reduce la necesidad de producir que a su vea provoca más paro. Si esto así se añade que los bancos no solo se han puestos rígidos con los consumidores, también con los empresario se han puesto rígido negando de forma bastante generalizada créditos o formas de financiación. Esto ha provocado el cierre de muchas pequeñas y medianas empresas, cosa que ha aumentado el nº de parados que no puen comprar tanto como antes. El estado ha intentado hacer algo, es cierto pero resulta que a pesar de poner a disposición del mercado financiero fondos procedentes del dinero público que sale básicamente de los impuesto pagados por ciudadanos y empresarios, estros fondos mira por donde los gestionan los bancos que tiene la potestad de decidir a quien se los otorgan. Pero puesto que no se fían en contadas ocasione entregan este dienro al tejido empresarial que quizás lo transformaría en productivo por lo tato generaría o mantendría puesto de trabajos.
Nuevas reglas de mercado
El mercado se define como el espacio donde se encuentran la oferta y la demanda y donde se realiza el intercambio de bienes y servicios a un precio establecido. Desde siempre el éxito de un producto o servicio ha sido determinado en la gran mayoría de los caso por ser aceptado por los clientes en cuanto que respondía a necesidades de un grupo de consumidores, cumplía con los requisitos esperados y ofrecía unos beneficios iguales o superiores a los costes de adquisición. La continuidad en el mercado del proyecto empresarial dependía de la capacidad del la empresa de fidelizar el cliente, de generar nuevos productos y servicios y de la satisfacción del cliente a utilizar el producto servicio comprado. Esto en principio no tendría que haber cambiado pero, desde mi modesto punto de vista, ha irrumpido en este escenario un árbitro implacable que es el banco que con su control de los recursos financiero ha adquirido, quizás de forma voluntaria, la capacidad de sacar del mercado una empresa quitando la potestad del consumidor de decidir si su oferta era valida o no. Esta nueva capacidad del banco, por encima de los centro de desarrollo económicos, de las escuelas de negocios, del ministerio de industria por medio del ICO, están provocando en gran medida el desastre económico que estamos viviendo en España.
Reflexiones y recetas
1. Desde luego no considero que los bancos se merezcan decidir el futuro de los empresarios, no olvidemos que el germen de la crisis ha sido precisamente el sector financiero.
2. El ministerio de industria por medio del ICO tendría que coger el timón del barco y supervisar directamente los proyecto presentados
3. Patronales y sindicados tendría que hacer un frente común para proteger la destrucción de empleo y de oportunidades de empleo que hasta la fecha venían de las PYMES
4. Potenciar las inversiones productivas fomentando de una manera decidida y contundente la creación de empleo